La plantilla
«Mi objetivo es [objetivo]. La audiencia es [audiencia]. Usá estos datos: [datos]. Entregá [formato]. No completes información faltante con suposiciones. Separá hechos, inferencias y preguntas pendientes. Antes de cerrar, revisá nombres, fechas y cantidades». Adaptá los campos a la tarea.
Un ejemplo
Para un anuncio comercial: «Mi objetivo es informar un cambio de horario. La audiencia son clientes habituales. Abrimos de 9 a 17 durante esta semana. Entregá un texto de 50 palabras. No inventes descuentos ni motivos del cambio. Si necesitás las fechas exactas, preguntá antes de redactar».
Por qué es útil
La plantilla obliga a definir el resultado esperado y hace visibles las carencias del pedido. No garantiza que el modelo cumpla cada instrucción. Su ventaja es darte una lista concreta para evaluar la respuesta y detectar rápidamente cuándo agregó algo que no proporcionaste.
Probalo y ajustá
Tomá un pedido que usás seguido y compará el resultado habitual con esta versión. Elegí la respuesta más precisa, no la más larga. Guardá el prompt junto con una nota sobre las correcciones necesarias. Con el tiempo tendrás una pequeña biblioteca adaptada a tu trabajo y a tu manera de comunicarte.
