Estudiantes de tres carreras diseñaron una jornada práctica para alumnos, docentes y directivos; la universidad aplicó instrumentos de evaluación, pero todavía no publicó resultados.

Una experiencia de extensión dentro del colegio

La Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción llevó una experiencia práctica de inteligencia artificial al Colegio Cristiano Sudamericano, en Fernando de la Mora. La actividad se realizó el 18 de septiembre y la FP-UNA publicó sus detalles el 23 de septiembre.

La jornada reunió a estudiantes de primero, segundo y tercer año de la Educación Media, además de docentes y directivos. Los alumnos recorrieron cuatro estaciones temáticas: IA generativa, alfabetización de datos, ética en el uso de la IA, y prompts e instrucciones. Para el personal educativo hubo una quinta estación denominada “Kit de IA”, enfocada en posibles aplicaciones para la gestión y el trabajo en el aula.

La publicación oficial de la FP-UNA llama a la iniciativa “Startup Educativa: Experiencia de IA y Promoción de Carreras”. El nombre puede prestar a confusión: las fuentes revisadas no describen una empresa constituida, un producto comercial, clientes, inversión ni ventas. Se trata de una actividad interdisciplinaria de extensión universitaria desarrollada dentro de un proyecto académico que utiliza el concepto de startup como marco de planificación.

Qué trabajó cada estación

La estación de IA generativa permitió experimentar con creación de textos, imágenes y otros contenidos. La de alfabetización de datos abordó datos, sesgos e identificación de información confiable. Otra propuso analizar casos y dilemas sobre el uso responsable de estas herramientas. La cuarta se concentró en cómo formular instrucciones para obtener mejores respuestas.

La selección combina uso práctico con dos controles necesarios: evaluar la información y discutir sus consecuencias. Aprender a escribir un prompt puede ayudar a expresar mejor una tarea, pero no garantiza que el resultado sea verdadero, seguro o apropiado. Incluir sesgos y ética dentro del recorrido evita reducir la alfabetización en IA a una demostración de generación automática.

Después de las estaciones, los participantes conocieron carreras, perfiles profesionales y ámbitos de aplicación vinculados con Ingeniería en Informática, Ingeniería en Sistemas de Producción y la Licenciatura en Ciencias Informáticas. Esta promoción académica formó parte explícita de la jornada; no fue únicamente un taller de herramientas.

Los universitarios de esas tres carreras diseñaron y ejecutaron la experiencia desde sus asignaturas. De acuerdo con FP-UNA, estudiantes de Técnicas de Organización y Métodos y de Administración III trabajaron en los procesos, materiales, dinámica y organización. Desde Control de Gestión se abordaron planificación, seguimiento, evaluación y análisis. Las profesoras Zulma Demattei y Leidy Ríos orientaron el trabajo, mientras la profesora Ellen Méndez acompañó la implementación como actividad de extensión.

El Kit de IA estuvo dirigido a docentes y directivos

La quinta estación tuvo un público diferente. El “Kit de IA” buscó mostrar usos posibles en gestión educativa y tareas de aula. FP-UNA afirma que, además de la demostración, entregó metodologías y materiales que podían utilizarse directamente, adaptarse o implementarse a menor escala.

La nota oficial no enumera las herramientas incluidas, no enlaza los materiales y tampoco detalla las políticas para privacidad, cuentas de menores o revisión docente. Por eso no corresponde presentar el kit como una solución ya validada o lista para cualquier institución. Su valor concreto solo podrá evaluarse cuando se conozcan sus contenidos y cómo los docentes los incorporan a objetivos pedagógicos reales.

Para otro colegio que quiera tomar la idea, la lección más transferible es la estructura: separar actividades, definir una finalidad para cada estación y reservar un espacio específico para docentes. Antes de usar servicios de IA con estudiantes, también conviene comprobar edad mínima, términos de uso, tratamiento de datos y autorización institucional. No cargues trabajos con nombres u otra información personal en una plataforma sin revisar esas condiciones.

Hubo evaluación, pero no resultados publicados

FP-UNA informa que aplicó instrumentos antes y después de la jornada para recopilar datos destinados al seguimiento, análisis y mejora. Ese diseño abre la posibilidad de comparar qué cambió entre el inicio y el cierre. Sin embargo, la universidad no publicó el número de participantes, las preguntas utilizadas, los resultados pre y post ni una metodología de análisis.

Por ese motivo, no se puede afirmar todavía que la actividad mejoró conocimientos, pensamiento crítico, prácticas docentes o intención de estudiar una carrera. La oportunidad de experimentar con herramientas está documentada; el impacto de esa experiencia no.

La diferencia es importante en educación. Una actividad puede ser atractiva y estar bien organizada sin producir necesariamente un aprendizaje duradero. Para demostrarlo, harían falta objetivos medibles, resultados agregados y, de ser posible, algún seguimiento posterior. También sería útil conocer qué funcionó peor y qué debió ajustarse.

La cobertura de Economía Virtual fue publicada el 24 de septiembre y reproduce los elementos centrales de la nota institucional. Aporta difusión local, pero no una corroboración independiente con entrevistas, cifras o resultados adicionales. La fuente principal para los hechos de la jornada sigue siendo la propia FP-UNA.

Por qué importa para la educación paraguaya

La experiencia conecta formación universitaria, extensión y educación media en una actividad concreta. Para los estudiantes de FP-UNA, diseñar estaciones y materiales les exige convertir conocimientos técnicos y de gestión en explicaciones utilizables por otra comunidad. Para el colegio, crea un primer contacto estructurado con temas que ya afectan estudio, información y trabajo.

El enfoque también muestra que la formación sobre IA puede ir más allá de enseñar una herramienta. Datos, sesgos, confiabilidad y ética son partes indispensables. En un país donde los centros educativos tienen recursos y conectividad muy diferentes, las experiencias replicables deberían documentar requisitos mínimos: dispositivos, conexión, cuentas, tiempo, facilitadores y alternativas sin acceso individual.

No existe evidencia publicada para decir que este formato se expandirá a otros colegios. FP-UNA habló de materiales adaptables y de una propuesta que podría repetirse a menor escala, pero no anunció un programa, presupuesto, calendario ni instituciones siguientes. Presentarlo como despliegue nacional excedería los hechos disponibles.

Qué conviene observar ahora

El próximo paso útil sería que FP-UNA publique una síntesis de los instrumentos pre y post, preservando la privacidad de estudiantes y docentes. También ayudaría compartir el contenido del Kit de IA, sus criterios de selección y las recomendaciones de seguridad asociadas.

Otra señal relevante sería una segunda implementación que incorpore los aprendizajes de esta primera jornada. Allí se podría comprobar si las estaciones son realmente adaptables, cuánto acompañamiento requieren y qué cambios se mantienen después de la actividad.

Por ahora, el hecho verificable es acotado: estudiantes y docentes de FP-UNA diseñaron una experiencia de extensión con cuatro estaciones para alumnos y una estación específica para educadores en un colegio de Fernando de la Mora. Es una práctica local interesante, no una startup comercial ni una prueba de impacto educativo. Su aporte crecerá si la universidad convierte la evaluación realizada en evidencia pública y reutilizable.

Fuentes